Yana Williams
Profesora Estela Kallay
Las cosas que me ha enseñado Buenos Aires
Yo decidí venir a Buenos Aires el
año pasado, sabía que quería ir a un país latinoamericano porque había
estudiado español 5 años en la escuela. También, ya había visitado América
Central, entonces quería ir a Sudamérica. Me interesó el hecho que Buenos Aires
es una ciudad grande y parecida a una ciudad europea. También quería conocer la
Patagonia y escalar montañas. Además, las personas con quien hablaba sobre
Argentina me decían (correctamente) que me iba a encantar Buenos Aires por la
arquitectura, la naturaleza y la mezcla de culturas.
En la universidad, mi especialidad son los
estudios globales y por eso elegí el tema de los derechos humanos. A mí me
interesan los temas de la sociedad y los problemas del mundo de hoy. No sabía
mucho sobre derechos humanos en general y además no sabía mucho sobre la
historia de transgresiones a los derechos humanos en Argentina. Nunca había
aprendido nada sobre este país y sabía que aprender cosas sobre un país
mientras estoy viviendo allí sería la mejor manera.
La vida en Buenos Aires es una vida
ágil y vibrante. Vivir en una ciudad grande como Buenos Aires es difícil al
principio porque hay muchas perosnas en las calles y el transporte público
siempre está lleno, con mucha gente. También, es una ciudad especial porque en
todas partes hay una gran diversidad de personas. Conocí a porteños con padres
de otros países, como España o Perú. Finalmente, el castellano que se habla acá
es muy diferente del español que aprendí en Estados Unidos y a mí me parece muy
lindo el sonido de las palabras cuando la gente habla.
Además, necesitaba acostumbrarme a
la vida de la noche porque la gente de Buenos Aires casi nunca duerme. Pero
tomé siestas y por eso podía salir tarde a la noche. La comida de Argentina es
muy rica y al fin me gustó el mate. También, los profesores de Argentina son
muy diferentes de los profesores de los Estados Unidos. Acá, los profesores
están muy interesados en sus estudiantes y tratan de conocerlos bien. En fin, me
he acostumbrado a la vida de Buenos Aires en las siete semanas que me quedé
acá.
En el programa de derechos humanos,
aprendí mucho sobre las transgresiones que hubo, un tema que no conocía antes.
Supe que hubo una dictadura militar que empezó en el fin del siglo XX. Con la
ayuda de los Estados Unidos, el gobierno de Argentina implementó el
neoliberalismo, un grupo de leyes que apoyó
el mercado libre y la desregulación. Hubo tres juntas militares involucradas
con las transgresiones a los derechos humanos. Si alguien era un “subversivo”,
es decir, alguien que no estaba de acuerdo con el gobierno, los militares lo
secuestraban y resultaba desaparecido.
Había varios centros clandestinos de
detención, como la ESMA, que es el más grande. Allí, los militares llevaban a
las personas secuestradas y las torturaban. Hasta tiraron gente desde los aviones al río: esos
también son ‘los desaparecidos.’ La cantidad de gente desaparecida es cerca de
30.000. La organización CONADEP tiene evidencias concreta de la desaparición de
9.000 personas. Todavía están peleando en la justicia contra las personas
responsables de estos crímenes.
Hay muchas organizaciones creadas para combatir las transgresiones a los
derechos humanos. Por ejemplo, las Abuelas de Plaza de Mayo es un grupo de
mujeres cuyos hijos resultaron desaparecidos. Ellas tratan de recuperar a sus
familias y encontrar a sus nietos, que crecieron con familias de militares
después de la desaparición o matanza de sus padres. También cada jueves, las
Madres circulan por la Plaza de Mayo cantando y mostrando fotos de sus hijos
desaparecidos. Además, hay un grupo H.I.J.O.S, Hijos por la Identidad y la
Justicia contra el Olvido y el Silencio, que se formó en 1995 en Córdoba y, al
principio, los miembros eran solamente
hijos de desaparecidos, ahora, el grupo incluye a cualquier persona que quiera
apoyar este movimiento social.
En fin, mi experiencia en Buenos
Aires fue muy diferente de lo que esperaba. Me acostumbré a la vida diaria muy
rápidamente y sé que las experiencias que tuve acá son muy importantes con
relación a mi futuro profesional. En el futuro, quiero trabajar como abogada o
embajadora para defender los derechos humanos en el mundo. Este programa me
ayudó a enfocarme en un tema específico y me da ideas de lo que quiero estudiar
en los próximos años. Además, vivir acá me ayudó mucho a aprender y hablar el
castellano. Tengo confianza en la idea de que poder hablar en castellano con
fluidez me ayudará mucho con mis esfuerzos profesionales en el futuro.
Siempre deseé vivir en una ciudad grande, gracias a
las siete semanas que me quedé acá pude realizar ese deseo. Me enamoré de esta ciudad por la gente, la
arquitectura, y las noches infinitas. También, en los Estados Unidos, hago
baile clásico, y acá aprendí muchos tipos de baile que antes ni siquiera sabía que
existían. La mujer con quien viví acá me enseñaba a cocinar empanadas de queso,
la comida más popular de Buenos Aires. Conocí a algunos porteños muy amables y
estoy entusiasmada con volver a Argentina en el futuro para quedarme más
tiempo.
.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario